Próxima elección de la Mesa Directiva
Listas encabezadas por Jerí y Cueto:
De cara a la elección de la Mesa Directiva del Congreso, para el Período Anual de Sesiones 2025 – 2026, se oficializó la presentación de dos listas de candidatos. La primera es integrada por José Jerí, de Somos Perú, para la presidencia; Fernando Rospigliosi, de Fuerza Popular, a la primera vicepresidencia; Waldemar Cerrón, de Perú Libre, a la segunda; e Ilich López, de Acción Popular, a la tercera vicepresidencia. Es una fórmula de la que se puede deducir habrá capacidad de diálogo y negociación. Los integrantes de la lista son, además, congresistas leales a sus partidos y líderes. Los grupos políticos han tenido una incidencia marcada en esta negociación. La segunda lista es integrada por José Cueto, de Honor y Democracia, para la presidencia; Carlos Zeballos, del Bloque Democrático Popular, a la primera vicepresidencia; Javier Padilla, de Honor y Democracia, a la segunda; y Juan Burgos, de Podemos Perú, a la tercera.
La fórmula encabezada por Jerí, que responde al Bloque Democrático o Bloque País, tendría como mínimo 67 votos asegurados, considerando el respaldo de Fuerza Popular, Perú Libre, Somos Perú y Acción Popular, además del apoyo de Alianza para el Progreso. La fórmula encabezada por Cueto tendría 34 votos, considerando el respaldo de Podemos Perú, Renovación Popular, Honor y Democracia y el Bloque Democrático Popular. Es incierto el respaldo de Avanza País, pues el partido hizo un llamado a la bancada a respaldar la posición de que ninguno de sus integrantes debía postular en alguna de las fórmulas. En los días pasados, la congresista Rosselli Amuruz venía respaldando la candidatura de Cueto. Por su parte, la bancada de Juntos por el Perú – Voces del Pueblo anunció que no respaldará ninguna de las listas presentadas para la Mesa Directiva del Congreso, sumándose a la Bancada Socialista. Ambos grupos de izquierda suman un total de 17 votos.
De las posiciones, se podría esperar para este sábado 26 una votación favorable para el Bloque Democrático o Bloque País, aunque menos contundente que años anteriores, pero resuelta, incluso, en primera vuelta, en la que se necesita obtener el voto favorable de la mitad más uno de los congresistas presentes. Si bien Renovación Popular y Podemos Perú intentaron presionar al Bloque País, que ha sabido retener la Mesa Directiva del Congreso los últimos años, la escasa experiencia política de la mayoría de los parlamentarios, y del propio José Cueto, ha sido el principal factor diferencial.
El gran reto, para lo que se podría considerar el bloque oficialista en el Congreso, es que la coalición se sostenga en medio de una campaña electoral, si bien todavía de baja intensidad, en la que sus principales contrincantes ya empezaron a rivalizar entre sí. La vara para medir la continuidad de la coalición del Bloque Democrático es que los acuerdos adoptados entre estas bancadas, Somos Perú, Fuerza Popular, Acción Popular, Perú Libre y Alianza para el Progreso, se cumplan en el día a día, para que el entendimiento político logrado sea continuo. La mayoría en el Congreso, de cara a la campaña electoral, estará a la expectativa de equivocaciones del contrincante – o el compañero – para poder sacar algún aprovechamiento político al respecto. Después de todo, las bancadas podrán ser aliadas en el Parlamento, pero rivales en el plano electoral.
Finalmente, la última Mesa Directiva de este Congreso calzará con las Elecciones Generales 2026, siendo clave para ayudar a contener la posible arremetida populista, que tiende a generarse en épocas electorales, en especial por parte de los grupos que han quedado fuera de la Mesa Directiva. La mayoría en el Congreso, además, legislará en función a la búsqueda de votos para su reelección. Lo que se viene para las próximas semanas es la negociación de las bancadas para la distribución de las comisiones ordinarias. En estos grupos de trabajo, podrían cobrar mayor relevancia las vicepresidencias y secretarías, en caso algún presidente postule a la reelección.
JNJ vs. Fiscalía: nueva ronda
Se inició una nueva ronda de enfrentamiento entre los representantes de las principales instituciones del sistema de justicia tras la revelación de un dominical sobre una denuncia por violencia familiar que recae sobre el presidente de la Junta Nacional de Justicia, Gino Ríos. El Ministerio Público realizó, casi de manera inmediata, una diligencia en la Defensoría del Pueblo para obtener documentación relacionada al proceso de designación de Ríos como integrante de la JNJ.
Por su parte, el defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, señaló que tenía conocimiento de la sentencia contra Gino Ríos pero que cumplía con los requisitos, pues la información se recibió fuera del plazo de tacha y la denuncia se encontraba archivada. En evidente respuesta, la JNJ abrió una investigación preliminar contra la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, por una presunta violación a la intimidad presentada por el exministro del Interior, Juan José Santiváñez.
Este es el último enfrentamiento institucional entre los principales actores del sistema de justicia, cuyos choques y fricciones se mantienen, aunque con pausas cada cierto tiempo. Los ataques evidencian la politización de los órganos de justicia, así como la pugna centrada en el control de la Fiscalía de la Nación, clave en un contexto de denuncias e investigaciones a congresistas y políticos, y a inicios de la campaña electoral. Sin embargo, la verdadera afectación es, como siempre, a la ciudadanía, pues se agrava la inestabilidad institucional y se debilita la confianza en las principales instituciones del país.
¿Qué se espera del Mensaje?:
El gobierno se enfoca en el último balance de gestión que brindará la presidente Dina Boluarte en su Mensaje a la Nación de Fiestas Patrias en el Hemiciclo del Congreso. En Consejo de Ministros de esta semana se aprobó el discurso que la mandataria brindará. Algunas autoridades subnacionales esperan que los principales ejes se centren en seguridad e infraestructura; mientras que algunos representantes de gremios esperan anuncios dirigidos a las necesidades en los sectores de las principales actividades económicas del país, como pesca y minería.
En el discurso que brindó esta semana, por el Día de la Fuerza Aérea del Perú, la mandataria señaló que dará cuenta de lo avanzado y de los retos que tiene el gobierno para este último año. Boluarte viene haciendo un llamado a la unidad con el objetivo de culminar su gestión sin mayores sobresaltos. En medio de ello, el gobierno ha buscado dialogar con sectores que buscaban convocar a marchas y protestas estos días. Un sector de los transportistas decidió suspender la convocatoria de paro que había anunciado para este 24 y 25 de julio, mientras otro sector ha descartado sumarse a las protestas del 27 y 28. Boluarte buscaría hacer incidencia en un gobierno próximo a culminar, con énfasis en las Elecciones Generales 2026, con miras a tener la menor confrontación y oposición posible.
Panorama 2026:
La última encuesta de Ipsos para Perú21 revela la poca intención de voto en las preferencias electorales. Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, se mantiene a la cabeza con 9%, seguida del alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, con 7%; y Carlos Álvarez, aún afiliado a País para Todos, con 6%. Sin embargo, hay una gran mayoría de la población que no respalda a los que se perfilan como candidatos presidenciales. Un 37% de los encuestados se inclina por la opción de blanco/viciado/ninguno, a lo que se suma un 13% que no precisa cuál es su posición al respecto. Es decir, la mitad de los encuestados se mantiene indeciso. El presidente ejecutivo de Ipsos, Alfredo Torres, señaló al respecto que ninguno de los candidatos tiene más del 10% a nueve meses de las elecciones. “No ha pasado antes en el Perú”.
La encuesta también evidencia los principales problemas para la ciudadanía, ocupando la delincuencia y falta de seguridad el primer lugar, seguido de la corrupción y el abuso de autoridades. Los problemas del país inciden en el perfil del candidato, pues un 43% prefiere un líder “fuerte y dispuesto a actuar con mano dura para poner orden”, como las preferencias lo evidencian. Sin embargo, una parte de la población no quiere retroceder en lo avanzado en materia económica, prefiriendo a un líder que promueva la economía de mercado (23%).