Primera prueba para el Gabinete Álvarez
El balance del Gabinete Álvarez:
El presidente José Jerí conformó, a inicios de esta semana, su primer Gabinete Ministerial encabezado por Ernesto Álvarez, expresidente del Tribunal Constitucional. En la PCM se ha optado por un perfil institucional y conservador, con un discurso de orden y principio de autoridad, con la intención de brindar estabilidad y confianza al país. Sin embargo, sus declaraciones críticas en el pasado hacia las protestas sociales se han vuelto un factor utilizado para buscar mayor fragmentación en el contexto actual. El premier, probablemente por el perfil que busca tener Jerí, con mayor notoriedad, ha optado por tener apariciones esporádicas, y solo para informar sobre acuerdos del gobierno.
El Gabinete Álvarez combina experiencia técnica y nombramientos que parecen responder a influencia política. En Relaciones Exteriores, Hugo de Zela aporta trayectoria y notoriedad diplomática, lo que podría servir para recuperar el prestigio de nuestra Cancillería en la región; mientras que, en sectores sensibles como Interior y Defensa, la designación de Vicente Tiburcio y César Diaz refuerzan el enfoque de seguridad y control de la conflictividad en el país. En el MEF, Denisse Miralles, funcionaria clave en ProInversión y cercana al exministro José Salardi, busca brindar confianza a los mercados, pero su nombramiento también respondería a una presión de las autoridades subnacionales, lo que anticipa una ardua negociación presupuestal.
En algunas carteras clave, como Trabajo, Energía y Minas, y Transportes, se evidencian los vínculos políticos detrás de las designaciones de los nuevos ministros; mientras que, en otras carteras, como Justicia, Producción, Agricultura y Ambiente, se optó por cuadros de continuidad, con funcionarios de trayectoria en sus sectores que garantizarían estabilidad técnica.
En general, se trata de un Gabinete con balance entre los cuadros técnicos con los nombramientos políticos, pero sin un norte definido, por el momento, por lo que se deberá esperar a la presentación por el voto de confianza para tener claridad sobre los objetivos del gobierno de Jerí.
Por último, de lo anterior se evidencia que Somos Perú emerge como el actor político más fortalecido, de la mano de Patricia Li Sotelo. El partido ha pasado, en los últimos años, de ser una fuerza política secundaria a tener la presidencia de la República, así como un alcance subnacional fortalecido. La maquinaria partidaria de Li Sotelo, silenciosa pero efectiva, mostraría que la estrategia territorial de Somos se basa en presencia local, por lo que la cúpula del partido tendrá mayor protagonismo, de cara a las negociaciones del presupuesto público de 2026. Después de todo, le sumaría al gobierno tener una articulación directa y efectiva con los gobiernos regionales, en especial aquellos que podrían ser complicados para el Ejecutivo, como Cusco, Puno o Cajamarca.
La primera prueba de fuego:
La primera gran prueba del gobierno de Jerí llegó al día siguiente de la conformación de su Gabinete Ministerial. Las marchas y movilizaciones del 15 de octubre dejaron 102 heridos y un manifestante fallecido. Si bien, inicialmente, la convocatoria no era multitudinaria, el riesgo estaba en los actos de violencia, dado que había sectores que claramente iban a buscar el desenlace de este escenario. Pareciera que, de momento, el gobierno estaría sabiendo contener la situación y proyectar una narrativa de tranquilidad.
El mismo Jerí estuvo en el Centro de Lima en el momento de los enfrentamientos y, a través de sus redes sociales, lamentó la víctima mortal. El gobierno también tomó la decisión de que las banderas de instituciones públicas sean izadas a media asta, como expresión de luto por los recientes hechos, y el premier anunció la intención de declarar el Estado de Emergencia en Lima Metropolitana. Además, en Consejo de Ministros, se aprobó un proyecto de delegación de facultades que será enviado al Congreso, y cuyo principal enfoque es la lucha contra la inseguridad ciudadana. Las acciones iniciales del Ejecutivo habrían apaciguado un panorama que podría ser mucho más convulso ante el fallecimiento de un manifestante.
En el Congreso, la oposición intentó capitalizar el descontento con una moción de censura a la Mesa Directiva, que finalmente fue rechazada. La votación confirmó que la coalición que sostiene al gobierno sigue firme. No obstante, esta es una alianza más funcional que ideológica, que también será puesta a prueba durante la campaña electoral. Además, la sesión sirvió para que, desde Fuerza Popular, se confirmara que Fernando Rospigliosi no renunciará a la primera vicepresidencia del Congreso.
Lo concreto es que, desde días antes, las declaraciones del oficialismo y sus aliados demostraban que este escenario estaba contemplado, con una alta probabilidad de ocurrencia. Las participaciones posteriores en el debate por el intento de censura a la Mesa Directiva, demuestran que no estaban dispuestos a ceder ante hechos como los registrados. Para algunas agrupaciones, el antecedente Merino sigue generando incomodidad, y no están dispuestos a transitar nuevamente por ese estadio.
La imagen que ha proyecto el gobierno es la de un ministro del Interior empoderado, al frente de la situación, y que cuenta con el aval de todo el Consejo de Ministros. Esto último es clave, porque uno de los factores para la caída de Manuel Merino, fue que sus ministros empezaron a abandonar sus cargos por temor a denuncias. La imagen del entonces presidente y su premier solos, criticados y marginados por todos los sectores, sumado a declaraciones inoportunas y un mal manejo comunicacional, contribuyeron a que se produzca un efecto dominó que terminó con un breve gobierno de una semana.
Jerí deberá mantener una relación cercana con sus aliados, pues algunas voces empiezan a pedir la salida del ministro del Interior, y si su imagen sufre un desgaste, o se vuelve blanco de críticas, el escenario electoral podría generar una nueva ola, que termine con otra autoridad censurada.
En el Congreso van a seguir sosteniendo al gobierno, pero están a la expectativa de próximas convocatorias. Desde distintos sectores cercanos se habla de motivaciones detrás de buscar el caos, y están vigilantes de próximas marchas y jornadas de protesta.
En un escenario como este, es altamente probable que se repitan actos de violencia. Si bien los únicos enfrentamientos entre civiles y fuerzas del orden se han producido en Lima, es probable que se intente replicar esto en regiones, o que algunas malas decisiones, e incluso el hecho de que se haya reconocido que quien provocó la muerte de un manifestante, es un policía en actividad, logren generar mayor convocatoria en las movilizaciones.
De momento, la distancia entre una y otra movilización, le da espacio a Jerí para posicionarse. El análisis del anunciado Estado de Emergencia dependerá de las medidas adicionales que se consideren en el decreto. De darse, por ejemplo, un toque de queda, podría generar mayor disposición a ser parte de las protestas, pues la evidencia ha demostrado que la ciudadanía no toma a bien las normas que limitan su margen de acción. El gobierno deberá meditar a profundidad las medidas que acompañen la anunciada declaratoria de emergencia.
Panorama 2026:
El panorama electoral comienza a definirse. El lunes, Rafael López Aliaga y César Acuña renunciaron a sus cargos para postular en 2026, mientras George Forsyth fue confirmado como candidato presidencial de Somos Perú.
La última encuesta de Ipsos para Perú 21 revela que, a seis meses de las elecciones, el escenario electoral continúa fragmentado y sin un liderazgo claro. López Aliaga se mantiene en primer lugar con un 10%, mientras Mario Vizcarra, hermano del expresidente Martín Vizcarra, consolida un avance al pasar del 7% al 8% y desplazando a Keiko Fujimori al tercer puesto, con un 6%. Con el resto de los candidatos, se registra una movida ligera en el respaldo a algunos, como Carlos Álvarez que continúa en cuarto lugar con un 5%, mientras César Acuña sigue con 3% de respaldo.
El desglose muestra las preferencias regionales. López Aliaga concentra su respaldo en Lima con 21%, pero con escaso respaldo al interior del país, con 4%. Por su parte, Mario Vizcarra estaría capitalizando el voto del sur y el oriente con un 10% en estos lugares, donde la figura del expresidente mantiene arrastre a su favor.
De las siguientes fechas clave en el cronograma electoral, el 31 de octubre es la fecha límite para que los candidatos queden inscritos para participar en las elecciones primarias, por lo que los partidos estarán centrados en ir definiendo las listas para presentar en la plancha presidencial y los precandidatos al Congreso. El PPC, en particular, deberá reacomodar sus piezas tras la incorporación de Ernesto Álvarez, ahora premier, al gobierno de Jerí. Su designación modifica los planes de la agrupación, que lo proyectaba como cabeza de lista al Senado.
La carrera electoral avanza sin mucha claridad y con un voto, aún, disperso.