Avanzan las negociaciones
Negociaciones para la Mesa Directiva:
El próximo 26 de julio se realizará la elección de la última Mesa Directiva del actual Congreso. El denominado Bloque País o Bloque Democrático, conformado por Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Perú Libre, Avanza País y Somos Perú, en principio, se mantiene unido de cara las negociaciones. De momento, habría consenso para que Somos Perú lidere la fórmula. Los congresistas José Jerí y Ana Zegarra continúan como opciones para la presidencia del Parlamento, mientras que Héctor Valer pugna por ser la alternativa del partido del corazón.
La duda recae sobre el posicionamiento de Acción Popular, bancada que busca sumarse a dicho bloque de aliados y que, por acuerdo en la negociación pasada, tendría un lugar en la próxima Mesa Directiva. El Bloque Democrático tendría la intención de darles dicho espacio, pues Fuerza Popular y Alianza Para el Progreso no buscan presidir el Congreso en esta última etapa, pensando en tomar distancia por la campaña electoral. Las opciones de Jerí y Zegarra, como candidatos a la presidencia del Congreso, no convencen a la directiva partidaria de Acción Popular, desde donde se estaría buscando tener un mejor posicionamiento sobre sus principales intereses, como presidir la Comisión de Energía y Minas. Respecto de esta última comisión, también están detrás Somos Perú y Diana Gonzáles, de Avanza País, aunque por ahora a título personal. Sin embargo, el afán de protagonismo del partido de la lampa, de querer abarcar lo más posible en esta negociación, podría resultarle contraproducente si lo que busca es ser parte del bloque de aliados que ha logrado mantener la dirección del Parlamento.
A ello, se le suma el intento de lo que podría considerarse la oposición al oficialismo en el Congreso, de presentar una lista alterna liderada por José Cueto (Honor y Democracia), quien tendría el respaldo de algunos grupos de izquierda. De momento, no contarían con los votos necesarios para ganar la elección, a menos que busquen convencer a otros grupos que no han definido su posición, y que logren fragmentar al Bloque de centro derecha. La posible postulación del almirante en retiro tampoco está totalmente confirmada, pues el congresista estaría buscando la reelección al Congreso en las próximas elecciones; y no podría abarcar la presidencia del Parlamento y una campaña electoral. La otra opción a Cueto podría ser Gladys Echaíz, aunque la exfiscal también estaría interesada en llegar al Senado. En todo caso, las negociaciones de la oposición terminarían de concretarse la siguiente semana, con una opción de fórmula más dilucidada, en la que esperan sumar a Acción Popular.
Si bien este último bloque todavía no tiene los votos para ganar la Mesa Directiva, y no les será sencillo conseguirlos, hay un afán de estas bancadas de querer golpear políticamente, principalmente, a Fuerza Popular y Alianza para el Progreso, que han venido reteniendo el control del Parlamento. Podemos Perú, especialmente, busca generar un remezón en estas bancadas por el inicio del proceso electoral. De presentarse dos listas para la elección, la negociación podría estar un poco más reñida que en períodos pasados.
Otro tema importante que deberá resolverse de cara al último período anual de sesiones es que las bancadas tendrán que evaluar las opciones de presidentes de las comisiones ordinarias que logren obtener, producto de la negociación. Un número importante de legisladores intentará la reelección al Congreso bicameral. Algunos grupos parlamentarios podrían arriesgar mucho si los presidentes de las comisiones son a su vez candidatos, pues deberán pedir licencia y enfocarse en su campaña. En este último caso, tomarán mayor peso los vicepresidentes de las comisiones, lo que puede ser riesgoso dependiendo de la bancada que logre este espacio.
¿Golpe a la minería informal?:
Los mineros informales continúan bloqueando varios puntos a nivel nacional en La Libertad, Arequipa, Cusco, Ica y Ayacucho, además de estar protestando en Lima, desde hace varios días. Este grupo, que hasta hace poco venía marcando la pauta en el Congreso y en el Ejecutivo, estaría sintiendo el primer golpe que reciben.
En el Congreso, no hubo consenso para la aprobación de una nueva Ley MAPE, a pesar de todos los intentos del presidente de la Comisión de Energía y Minas, Paul Gutiérrez. Esta semana, se rechazó, con 12 votos en contra y 5 votos a favor, el predictamen de la Ley MAPE. Antes de terminar la sesión, se presentaron reconsideraciones, tanto de miembros titulares como de congresistas que no integran la comisión, como Katy Ugarte, para que el dictamen no sea archivado. En la sesión también se dieron acciones que van en contra del procedimiento parlamentario, como fue el caso de congresistas, como Alex Paredes, que, sin ser integrantes titulares ni accesitarios de la comisión, buscaban presentar cuestiones previas y de orden para que el dictamen se someta a votación.
El Ejecutivo, que ya perdió un ministro por protestas similares, y que podría haber estado influenciado por la mayoría en el Congreso que decidió no aprobar al caballazo la nueva ley, se ha mantenido firme en la decisión de excluir a 50 mil mineros del REINFO, así como ir liberando las vías bloqueadas. El jefe del Gabinete, Eduardo Arana, señaló que el gobierno no retrocederá en la exclusión de los registros y que está abierto al diálogo con los dirigentes de los mineros, pero con firmeza y respeto a la ley. Por su parte, el ministro de Transportes y Comunicaciones, César Sandoval, ha señalado que se denunciará a quienes continúen bloqueando las carreteras. Los gremios empresariales vienen expresando su preocupación por el impacto económico y social que los bloqueos están ocasionando.
El principal riesgo es que no haya consenso entre todos los actores involucrados para la aprobación de una nueva Ley MAPE hacia fin de año, y el desarrollo del tema siga siendo incierto, más allá de las sucesivas prórrogas al REINFO que se han venido aprobando, especialmente en un escenario electoral, en el que este sector buscará tener incidencia directa.
Movidas políticas:
Esta semana, se designó a Francisco Martín Gavidia Arrascue como viceministro de Gobernanza Territorial de la PCM, tras aceptar la renuncia de Juan del Carmen Haro Muñoz. Gavidia Arrascue fue candidato al Congreso por APP. El nombramiento, ciertamente, no es casual. Es evidente la vinculación de los intereses de la presidente Boluarte de retener la alianza con APP, pensando a futuro, luego de dejar la presidencia de la República.
Por su parte, el abogado de Nicanor Boluarte, Luis Vivanco, se incorporó como vocero del partido Alianza para el Progreso. Vivanco ha señalado que asume el cargo como un compromiso con César Acuña, líder del partido y gobernador de La Libertad. A ello, se le suma que el ministro de Educación, Morgan Quero, ha confirmado su afiliación al partido Ciudadanos por el Perú (CPP), vinculado a Nicanor Boluarte. Quero evaluará renunciar a su cargo para postular en las Elecciones Generales 2026; mientras CPP estaría buscando una alianza electoral con APP.
Mientras tanto, los ministros vinculados a Alianza para el Progreso, como el de Salud, César Vásquez, y el de Transportes, César Sandoval, están respaldando de manera activa al gobernador de La Libertad, César Acuña, y líder del partido. Sandoval se desvivió en elogios al gobernador de La Libertad en una actividad oficial en dicha región, señalando que Acuña es “un gobernador perseverante, con visión”. Por su parte, Vásquez participó en la entrega del terreno para la construcción del nuevo Hospital Belén de Trujillo.
Todo lo anterior da luces de que Alianza para el Progreso podría ser la plataforma de la presidente Boluarte para intentar tener aliados en el próximo Congreso, mientras que APP tendría al Ejecutivo como plataforma para su campaña electoral. El principal riesgo para la presidente Boluarte es que podría perder a sus principales escuderos si estos deciden concretar una postulación en los próximos comicios.